viernes, 30 de enero de 2009

La vida es curiosa: durante años uno se pregunta cuál es el sentido de este baile, para qué luchar, por qué la vida es una eterna pelea. Si la vida es curiosa y bueltera, llena de vericuetos, de giros absurdos e inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas, tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué. Sí, un sentido. La vida cambia todo el tiempo; no nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. ¿Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo se resume en una sola: ¿Cuál es el sentido de la vida? ¡Qué irónico! recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida. Y es así, uno pasa la vida preguntándose por el sentido de la vida. Esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta, sea que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra vida valió la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario